Qué es un seguro agrario y qué es lo que cubre

La agricultura es, entre las diferentes actividades productivas que realizamos los humanos, la más propensa a sufrir los azares de la naturaleza. La prolongación e intensidad de las inclemencias climáticas, plagas y enfermedades que castigan a los cultivos, varían de año a año en un mismo sembradío. Por ello, es una tradición que los productores agrícolas españoles cuenten con el respaldo de un seguro que les permita afrontar estas contingencias. Y justo en este artículo te indicamos qué cubre un seguro agrario en España.

Desde inicios del pasado siglo, en España se han empleado diferentes modalidades de seguros agrarios. En la actualidad es el Estado español quien regula este tipo de seguro, a través de la Entidad Estatal de Seguros Agrarios (ENESA). Ello en concordancia con la Dirección General de Seguros y Fondos de Pensiones (DGSFP) y el Consorcio de Compensación de Seguros (CCS).

También los  gobiernos de las Comunidades Autónomas de España suplementan las subvenciones de algunos seguros agrarios que son de importancia particular para su región. Y los seguros son gestionados ante diversas entidades aseguradoras, agrupadas bajo la figura de AGROSEGURO.

¿Qué cubre un seguro agrario?

La cobertura de un seguro agrario varía según la propia naturaleza o tipología del mismo. Las respectivas coberturas para los tipos de seguros agrarios españoles, son las dadas a continuación.

1.-  Seguro multirriesgo o de riesgos combinados

Este tipo de seguro ofrece una cobertura conjunta a diferentes riesgos concretos propios de la producción agrícola. De esta forma, en caso de ocurrir alguno o varios de los siniestros bajo cobertura, el asegurado recibe una indemnización acorde a las condiciones del contrato establecido con la aseguradora.

En esta modalidad se establecen umbrales mínimos de daños, y las primas se fijan para cada riesgo y zona de cultivo, por especie o variedad. Por ejemplo, si el agricultor siembra en simultáneo una porción del terreno con trigo y otra con cebada, las primas para cada cultivo se manejan por separado.

Igualmente ofrece al agricultor la posibilidad de seleccionar entre opciones de contratación que establecen diferenciaciones en cuanto a los periodos de garantías y la combinación de riesgos.

Entre los siniestros que son generalmente cubiertos por este tipo de seguro están:

  • Pérdida del cultivo por la acción de fenómenos atmosféricos, tales como viento, lluvia, pedrisco o granizo y nieve.
  • Inundación.
  • Sequía.

2.- Seguro de rendimiento

Este tipo de seguro igualmente cubre la totalidad de las adversidades climáticas, y los riesgos naturales antes señalados. Pero a diferencia del anterior garantiza al agricultor un porcentaje de los rendimientos asegurables en su explotación.

En este tipo de seguro  al ocurrir el siniestro,  los daños se evalúan para el conjunto de la explotación del agricultor, es decir, para todos los cultivos existentes. Y el rendimiento garantizado se establece en el entorno del 70 % del asegurado.

El Ministerio de Medio Ambiente y Medio Rural y Marino es el encargado de fijar los rendimientos asegurables, con base geográfica o individualmente por explotación. Las primas de este tipo de seguro se establecen por áreas geográficas, especies y resultados del asegurado para cada explotación.

3.- Seguro de maquinaria agrícola

Este tipo de seguro ofrece cobertura a los siniestros que sufren las maquinarias empleadas en las actividades agrícolas. Entre estos se encuentran:

  • Explosión o implosión.
  • Impacto por caída directa de un rayo.
  • Choque de vehículos terrestres e impacto de objetos.
  • Colisión.
  • Vuelco
  • Afectación por fenómenos atmosféricos: lluvia, viento, pedrisco o granizo y nieve.
  • Inundación.
  • Actos de Vandalismo o malintencionados.
  • Daños derivados del transporte de la máquina

 

 

 

Igualmente esta cobertura puede ampliarse para cubrir la responsabilidad civil derivada del uso de la maquinaria, en la realización de los trabajos propios de su naturaleza. Y por los accidentes sufridos por su operador, durante el uso de dicha maquinaria.

 

En resumen,  lo qué cubre un seguro agrario abarca los siniestros generados por el clima extremo y los fenómenos naturales severos. También las maquinarias, e incluso la responsabilidad civil que deriva de su uso en las labores del campo.

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